Cuatro residentes de Loganton, Pensilvania, prevalecieron en una demanda contra Nicholas Meat después de que los desechos animales de la empresa contaminaran sus pozos locales. En diciembre, un jurado les otorgó 145.000 dólares por daños y perjuicios. La compañía ha apelado la decisión.
Trish Leigey y tres vecinos presentaron el caso después de que, a finales de 2019, las pruebas detectaran ADN bovino en sus suministros de agua. Los demandantes vincularon la contaminación con la práctica de la empresa de esparcir desechos líquidos del matadero en campos cercanos. El jurado determinó que Nicholas Meat era responsable de contaminar el aire y el agua en las propiedades vecinas. El veredicto se produjo tras un juicio de dos semanas en el tribunal del condado de Clinton. La empresa, que sacrifica alrededor de 1.000 cabezas de ganado al día y emplea a más de 425 personas, es proveedora de cadenas como Giant y Burger King. Nicholas Meat apeló el fallo el 5 de mayo. La indemnización cubre gastos como agua embotellada y nuevos pozos, pero no exige cambios en las operaciones. El esparcimiento de desechos sigue siendo legal bajo las directrices estatales, las cuales cuentan con una supervisión limitada. Leigey declaró que la experiencia la dejó agotada y calificó la práctica como injusta. Su abogado señaló que la empresa ahorra costes significativos al deshacerse de los desechos localmente en lugar de tratarlos.