El Censo Escolar 2025 del MEC registró una caída del 17% en las matrículas de secundaria en escuelas estatales de São Paulo, equivalente a una pérdida de 256.939 estudiantes. El gobierno de Tarcísio de Freitas atribuye la reducción a ajustes de datos para evitar duplicados, mientras los expertos cuestionan la fiabilidad de la información. La divergencia impacta la formulación de políticas y la distribución de recursos del Fundeb.
El Censo Escolar 2025, realizado por el Inep y vinculado al Ministerio de Educación, indicó que São Paulo tuvo la mayor reducción en matrículas de secundaria entre las redes estatales del país. La caída fue del 17%, de 1.514.428 matrículas en 2024 a 1.257.489 en 2025, una pérdida de 256.939. Esta disminución fue 2,5 veces mayor que el promedio nacional para las redes estatales. El gobierno de São Paulo, liderado por Tarcísio de Freitas (Republicanos), cuestionó los datos y solicitó un reanálisis. La Secretaría de Educación, a cargo de Renato Feder, explicó que la variación resulta de un «ajuste en la gestión de datos» para evitar el doble conteo de matrículas del mismo estudiante en múltiples modalidades o itinerarios. «Hasta 2024, los datos contaban múltiples matrículas para el mismo estudiante si estaban ligadas a más de una modalidad o itinerario. Desde 2025, hubo un ajuste en la gestión de datos para contar, con precisión, una matrícula por estudiante», indicó la secretaría. Este cambio está vinculado a la implementación del nuevo modelo de secundaria, reformado en 2017 y modificado en 2024, que ofrece cinco itinerarios formativos, incluidos los técnico profesionalizantes. El Inep atribuye parte de la caída a la eliminación de unas 200.000 matrículas en itinerarios técnicos a distancia reportadas por São Paulo en 2024 pero no en 2025. Fábio Bravin, coordinador del Inep, aclaró: «El estado ofreció enseñanza a distancia para estudiantes y dejó de hacerlo en 2025, de ahí la caída en las matrículas». La Secretaría de Educación negó recortes en plazas o el fin de ofertas presenciales o a distancia, afirmando que la diferencia numérica proviene de una estandarización metodológica, sin duplicaciones en las transferencias del Fundeb. Los expertos ven problemas con la fiabilidad del Censo. Guilherme Lichand, profesor de la Universidad de Stanford, dijo: «En 2024, los datos difundidos por el Censo Escolar estaban duplicados... El Inep debería haber sido más claro y transparente». Ernesto Faria, del Iede, advirtió sobre el impacto en la distribución de recursos: «La escala del error también es muy grave». Fernando Cássio, de la USP, resaltó las dificultades del Inep para rastrear matrículas en los nuevos itinerarios, lo que puede afectar las políticas públicas.