El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el proyecto de ley que actualiza la normativa antitabaco de 2005. La norma amplía los espacios libres de humo y equipara los cigarrillos electrónicos y otros productos al tabaco tradicional.
El Ministerio de Sanidad, dirigido por Mónica García, ha remitido el texto a las Cortes para su tramitación parlamentaria. La ministra ha destacado que el tabaco causa 50.000 muertes anuales y ha señalado que la reforma busca reducir la exposición al humo, prevenir el consumo entre menores y facilitar el abandono del hábito.
La ley prohíbe fumar y usar vapers en playas marítimas y fluviales, terrazas de hostelería, piscinas colectivas, instalaciones deportivas, eventos al aire libre y vehículos con conductor. Se establece un perímetro de 15 metros sin consumo alrededor de centros educativos, sanitarios y parques infantiles.
Los menores tendrán prohibido tanto la venta como el consumo de tabaco y productos relacionados, con multas de entre 200 y 600 euros para sus padres o tutores, sustituibles por trabajos comunitarios. La norma limita la venta a tiendas especializadas y refuerza las restricciones a la publicidad en todos los medios, incluidas las máquinas expendedoras e internet.