El centro de repatriación de Lindela rechazó dos autobuses con ciudadanos malauíes el 6 de julio tras alcanzar su máxima capacidad. Esto ocurrió mientras ciudadanos extranjeros huían de los recientes disturbios contra inmigrantes en toda Sudáfrica.
El Departamento de Asuntos Internos declaró que no se habían hecho acuerdos previos con las instalaciones y que las admisiones se realizan durante el horario laboral. Los funcionarios añadieron que la embajada de Malaui no había confirmado la nacionalidad de las personas que viajaban en los autobuses.
Mary Banda, ciudadana malauí que residía en Johannesburgo desde 2017, describió haber estado detenida en Lindela con comida limitada y casos de gastroenteritis entre el grupo. Abandonó el centro tras tres días y regresó a Malaui el 12 de julio.
En el Centro de Repatriación Temporal de Musina, Médicos Sin Fronteras informó de 4,000 personas registradas el 13 de julio. La organización señaló su preocupación por el acceso a la medicación para pacientes con tuberculosis y VIH.