El equipo femenino de hockey sobre hielo de Suecia perdió la final por el bronce olímpico en Milán ante Suiza 1–2 tras un gol dramático en la prórroga. Alina Müller decidió el partido con 51 segundos restantes en la prórroga. La decepción fue profunda entre las jugadoras, que describieron la sensación como un vacío en el cuerpo.
En el partido por la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Milán, las Damkronorna de Suecia lideraron durante cuatro minutos, pero Suiza remontó y ganó 2–1 en la prórroga. La estrella Alina Müller marcó el gol decisivo con 50,6 segundos restantes según algunos informes, o 51 segundos según otros. Mira Jungåker, una de las mejores defensas de Suecia, expresó su frustración: «Es un vacío en todo el cuerpo» tras la derrota. Estalló en lágrimas, y varias compañeras tenían los ojos rojos o estaban visiblemente enfadadas. A pesar del juego positivo con velocidad y pasión durante todo el torneo, la sequía de medallas continúa desde la plata en Turín 2006. El trasfondo del desarrollo del equipo incluye una huelga en agosto de 2019, cuando 43 jugadoras boicotearon la selección nacional durante 62 días para protestar por las malas condiciones económicas y la falta de apoyo de la Svenska Ishockeyförbundet. Las protestas llevaron a mejoras, como mejor cobertura de seguros, compensación por ingresos laborales perdidos y colaboración entre SHL y SDHL, donde los clubes SHL ahora tienen equipos femeninos. A pesar de perderse el bronce, jugadoras como Mira Jungåker son elogiadas por su patinaje turboalimentado y Ebba Svensson Träff por sus sólidas actuaciones en la portería. Los abrazos de consuelo después del partido destacaron el espíritu de equipo, y los expertos ven un futuro más brillante para las Damkronorna.