Damián Dimare quedó en silla de ruedas tras un asalto en 2015 que le impidió caminar. Aprendió a adaptarse a su nuevo cuerpo y redescubrió su sexualidad. Como tatuador, recuperó la confianza para salir a la calle y volvió al surf y al motociclismo.
En 2015, Damián Dimare sufrió un asalto durante el cual recibió un disparo que lo dejó parapléjico y confinado a una silla de ruedas. Desde ese momento, no puede caminar, lo que marcó un cambio profundo en su vida. Sin embargo, Dimare se adaptó a vivir en un cuerpo diferente y redescubrió aspectos de su sexualidad. El punto de inflexión llegó cuando comenzó a trabajar como tatuador. Esta profesión le ayudó a perder el miedo a salir a la calle, algo que había evitado después del incidente. Gracias a esto, retomó actividades que antes disfrutaba, como el surf y andar en moto. Su historia resalta la resiliencia frente a la discapacidad, mostrando cómo nuevas habilidades y pasiones pueden transformar la rutina diaria. La experiencia de Dimare, compartida en un video y artículo de TN, ilustra los desafíos y logros de las personas con discapacidad en Argentina.