Angelina, una niña de 12 años, resultó gravemente herida por una bala perdida durante los festejos de Navidad en Villa Sarmiento, Morón. El disparo la alcanzó en la cabeza mientras observaba fuegos artificiales con su familia, y permanece en terapia intensiva con el proyectil aún alojado en su cráneo. La investigación busca el origen del tiro, sin detenidos hasta ahora.
El incidente ocurrió en la madrugada del 25 de diciembre de 2025 en el barrio Villa Sarmiento, en Morón, Buenos Aires. Angelina celebraba la Navidad con su familia en la vereda de la casa de sus abuelos, en la calle Pedro Castelli al cruce con la colectora del Acceso Oeste, cuando alrededor de las 12:05 recibió un disparo en la parte posterior de la cabeza. Según el relato de su tío, la niña estaba simplemente mirando los fuegos artificiales cuando 'cayó desplomada'. 'Estábamos acá afuera y enseguida la llevamos al hospital', contó a los medios, describiendo el pánico inmediato.
La familia oyó gritos y vio a Angelina desvanecerse, sangrando profusamente por la nuca. El padre relató que no identificaron el origen del disparo. La menor fue trasladada de urgencia al Hospital San Juan de Dios en Ramos Mejía cerca de las 2 de la mañana, y luego, alrededor de las 6, al Sanatorio de la Trinidad, donde ingresó en terapia intensiva. Los partes médicos indican que el proyectil entró en la fosa posterior del cráneo, sin orificio de salida, y su estado es crítico pero estable, con inflamación en la zona. 'Está sedada, la bala todavía sigue adentro', explicó el tío, agregando esperanza de que no haya dañado órganos vitales.
La niña reaccionó al dolor diciendo 'Me quema la cabeza'. Su tía expresó furia: 'Que el dueño de la bala se cuide'. La fiscal Valeria Courtade ordenó una tomografía para determinar el calibre y compararlo con tres vainas halladas en el barrio. La comisaría 5.ª de Morón analiza cámaras y declaraciones de vecinos, sin sospechosos identificados. El caso resalta los peligros de disparos irresponsables en celebraciones.