Una nueva clasificación destaca las 20 mejores series de animación estadounidenses de la década de 1990, celebrando la edad de oro de la animación tradicional. La lista corona a Los Simpson en el primer puesto, seguida por Batman: la serie animada en el segundo lugar. La selección resalta clásicos como Daria, Æon Flux y Rugrats por su innovación e impacto cultural.
La década de 1990 marcó el apogeo de la animación tradicional antes del auge de los efectos generados por computadora (CGI), produciendo dibujos animados televisivos estadounidenses atemporales. Una clasificación reciente de los 20 mejores se centra en series que se estrenaron o destacaron en esa década, excluyendo producciones que alcanzaron el éxito más tarde como Bob Esponja, a pesar de haber comenzado en los años 90. Cada entrada elogia estilos únicos, desde el enfoque satírico de las absurdidades urbanas en La vida moderna de Rocko hasta los mundos duales de niños y padres creados por Klasky Csupo en Rugrats. El laboratorio de Dexter, el debut de Genndy Tartakovsky, revivió el humor físico de la edad de oro con el pequeño científico Dexter enfrentándose a su hermana Dee Dee. Dr. Katz, Professional Therapist introdujo el estilo Squigglevision y el guion improvisado en Comedy Central, combinando confesiones de comediantes con escenarios de situaciones improvisadas. Space Ghost Coast to Coast reutilizó celdas de animación de los años 60 para crear una comedia de entrevistas absurda, lanzando así las producciones originales de Cartoon Network. Downtown capturó la vida de los veinteañeros en Nueva York con una improvisación auténtica, mientras que Las Supernenas deslumbraron con su sátira de superhéroes en sus episodios de 1998-1999. The Tick parodió los tropos de los superhéroes, y Animaniacs revivió la anarquía de los Looney Tunes bajo la producción ejecutiva de Steven Spielberg. Beavis y Butt-Head encarnaron el caos de la holgazanería, The Critic arremetió contra Hollywood a través de Jon Lovitz, y El rey de la colina ofreció relatos familiares realistas en Texas. Spawn, de Todd McFarlane, amplió los límites de la animación para adultos en HBO, Hey Arnold! exploró la vida urbana infantil, y Ren y Stimpy liberaron una comedia experimental y grotesca. Gárgolas ofreció una fantasía urbana serializada, Æon Flux retorció la filosofía de la ciencia ficción, y Daria se convirtió en la voz mordaz de los adolescentes en MTV. Batman: la serie animada estableció estándares dramáticos con el Batman de Kevin Conroy, pero Los Simpson definieron la sátira de la era como la elección principal.