Un incendio forestal declarado esta mañana en La Bisbal d’Empordà ha quemado ya 2.300 hectáreas y mantiene confinadas a unas 10.000 personas en varios municipios de la Costa Brava.
El fuego, el más grave del año en Cataluña, se inició cerca de la carretera GI-660 y avanzó rápidamente hacia el macizo de Les Gavarres, impulsado por el viento de tramontana. Los Mossos d’Esquadra detuvieron a un operario por presuntamente provocar las llamas al usar una radial en zona de riesgo máximo.
Más de 400 bomberos de la Generalitat y 100 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias trabajan para estabilizar el incendio. Protección Civil mantiene confinamientos en Calonge, Platja d’Aro, Santa Cristina d’Aro y otros municipios, y ha pedido a los residentes del área metropolitana de Barcelona que eviten desplazarse a la zona.
El president Salvador Illa se desplazará mañana al centro de operaciones. Los bomberos esperan que el cambio de viento durante la noche reduzca la intensidad del fuego, aunque advierten que la situación seguirá siendo compleja.