El traslado de la Calle de la Rumba en Cali se debe al peligro de una edificación abandonada en el centro de la ciudad. Varias casonas antiguas amenazan con colapsar, poniendo en riesgo no solo ese espacio, sino también a los peatones diarios. Se urge al gobierno municipal a realizar un censo e intervenir para que los propietarios actúen de inmediato.
En el corazón de Cali, varias edificaciones abandonadas representan un peligro inminente para la seguridad pública. El reciente anuncio del traslado de la Calle de la Rumba, también conocida como Calle del Sabor o Calle del Corrinche, responde directamente a los riesgos asociados con una de estas estructuras deterioradas en el centro urbano. Esta zona, reconocida internacionalmente por su vibrante vida nocturna, no puede seguir operando en un entorno tan precario.
Autoridades y expertos locales han observado que muchas casonas antiguas solo conservan fachadas endebles y bamboleantes. En algunos casos, los propietarios han colocado carteles de advertencia como 'peligro, caen tejas', alertando sobre la inestabilidad. Incluso hay un edificio donde se invita a antiguos residentes y dueños de oficinas a retirar sus pertenencias lo antes posible, concediendo un plazo específico debido al mal estado de la estructura.
El columnista Fabio Larrahondo Viáfara enfatiza que esta situación no se limita a la Calle de la Rumba. 'No solo la calle de la rumba está en riesgo… sino también muchos peatones todos los días', escribe, haciendo un llamado urgente al gobierno municipal para que realice un censo exhaustivo de estas edificaciones peligrosas e intervenga con los propietarios. La intervención oportuna podría prevenir desastres y garantizar la seguridad en una de las ciudades más dinámicas de Colombia.
Esta problemática resalta la necesidad de políticas urbanas proactivas en Cali, donde el patrimonio arquitectónico convive con el crecimiento moderno. Sin acciones inmediatas, el riesgo persiste para residentes y visitantes por igual.