El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, expuso su primer informe de gestión ante la Cámara de Diputados durante casi siete horas, defendiendo su administración económica y rechazando acusaciones de enriquecimiento ilícito. Acompañado por el presidente Javier Milei y su gabinete, enfrentó duros cuestionamientos de la oposición que exigieron su renuncia. Adorni insistió en que no cometió delitos y continuará en el cargo.
Manuel Adorni llegó al Congreso el 29 de abril de 2026 para su primer informe de gestión, en medio de un fuerte operativo de seguridad con calles cortadas alrededor del Palacio Legislativo. El presidente Javier Milei, su hermana Karina y la mayoría del gabinete lo acompañaron en los palcos durante la exposición inicial de más de una hora, donde Adorni destacó logros como la caída de la inflación del 211,4% al 31,5%, un crecimiento económico del 10,1% y la eliminación de piquetes en las calles.
Respondiendo más de 2000 preguntas de legisladores, Adorni defendió su patrimonio y viajes familiares, como a Punta del Este y Aruba, afirmando: 'He afrontado yo mismo los pagos de todos los viajes [...] No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia'. Negó renunciar: 'No voy a presentar la renuncia. Estoy acá dando la cara'. La oposición, especialmente Unión por la Patria y la izquierda, lo acusó de inconsistencias patrimoniales y exigió su salida, con intervenciones de Germán Martínez, Natalia Zaracho y Myriam Breghub.
Hubo tensiones, como cruces con Milei gritando '¡Ustedes son los asesinos!' a opositores, y gestos como una máquina de pochoclos de Esteban Paulón. La sesión duró casi siete horas sin moción de censura aprobada. El oficialismo celebró la performance, enfocándose ahora en la agenda legislativa.