África recibió un récord de 81 millones de visitantes internacionales en 2025, lo que representa un aumento del 8% y resalta el creciente atractivo del continente como destino turístico. Nigeria emergió como un contribuyente clave con más de 1,5 millones de llegadas, uniéndose a naciones como Sudáfrica, Egipto y Marruecos en el impulso de este auge. El aumento está impulsado por una infraestructura mejorada y atracciones diversas, fomentando oportunidades económicas en toda la región.
El sector turístico africano logró un crecimiento sin precedentes en 2025, atrayendo 81 millones de visitantes en todo el continente. Esta cifra representa un aumento del 8% en las llegadas internacionales, posicionando a África como una de las regiones de mayor expansión en los viajes globales. Países como Nigeria, Uganda, Sudáfrica, Zimbabue, Marruecos, Egipto y Etiopía jugaron roles centrales en esta expansión, atrayendo turistas mediante una mezcla de patrimonio cultural, maravillas naturales y desarrollos modernos. Nigeria registró más de 1,5 millones de visitantes internacionales, con llegadas impulsadas en ciudades como Lagos, Abuja y Calabar. Su costa de 853 kilómetros soporta un turismo costero emergente, incluyendo resorts de lujo e iniciativas de ecoturismo bajo el marco de la Economía Azul. Se espera que estos esfuerzos generen miles de millones en ingresos y miles de empleos, rivalizando con sectores tradicionales como las exportaciones de petróleo. Otras naciones reportaron fuertes ganancias: Sudáfrica vio un aumento del 17% a más de 7,6 millones de visitantes, gracias a safaris en el Parque Nacional Kruger y atracciones costeras; Egipto logró un alza del 21% a 19 millones, centrada en las Pirámides de Giza y resorts del Mar Rojo; Marruecos recibió 19,8 millones con un incremento del 14%, destacando Marrakech y playas atlánticas; Uganda registró un crecimiento del 10% mediante el trekking de gorilas en el Bosque Impenetrable de Bwindi; Zimbabue ganó un 12% a través de las Cataratas Victoria; y Etiopía aumentó un 5%, promoviendo sitios como las Iglesias Rupestres de Lalibela. Otros contribuyentes incluyen Kenia con sus safaris, Tanzania con el Serengeti y Zanzíbar, y Seychelles para experiencias de playa de lujo. Los impulsores clave abarcan inversiones en aeropuertos, hoteles y transporte; opciones diversificadas desde aventuras de vida silvestre hasta tours culturales; y un enfoque en prácticas sostenibles que atraen a viajeros conscientes del medio ambiente. Económicamente, el auge contribuyó miles de millones al PIB de África y creó millones de empleos en hospitalidad, transporte y conservación. Este crecimiento subraya el rol del turismo en fomentar la prosperidad a largo plazo y el reconocimiento global de las diversas ofertas del continente.