Varios ciudadanos estadounidenses viajaron a Irán esta semana para el funeral del ex líder supremo Ali Jamenei, quien murió en ataques estadounidenses-israelíes a principios de este año. Participaron en eventos organizados por funcionarios iraníes y compartieron mensajes en redes sociales.
Jackson Hinkle, cofundador del Partido Comunista Estadounidense, llegó a Teherán el 5 de julio. Publicó videos de multitudes quemando banderas y dirigió cánticos contra los sionistas mientras se reunía con funcionarios iraníes, incluida Fatemeh Mohajerani.
Max Blumenthal se unió a los percusionistas en la plaza Tajrish el 6 de julio. Describió el ritual como una evocación de la batalla de Karbala y entrevistó a funcionarios y dolientes durante las ceremonias.
Christopher Helali, alguacil mayor del condado de Orange, Vermont, publicó desde Qom el 7 de julio. Posó frente a una pancarta que decía “Maten a Trump” y escribió mensajes en honor a Jamenei.
Calla Walsh, una activista de 21 años, elogió al difunto líder como un mártir. Calificó la reunión como un referéndum sobre la lealtad a la Revolución Islámica.
El corresponsal de CNN, Frederik Pleitgen, informó desde la procesión en medio de cánticos de “Muerte a Estados Unidos”. Los carteles entre la multitud mostraban imágenes de figuras estadounidenses con miras telescópicas.