La Universidad Autónoma del Estado de Morelos reportó la desaparición de Karol Toledo Gómez, alumna de la Escuela de Estudios Superiores de Mazatepec, desde el 2 de marzo en ese municipio. Este hecho ocurre menos de 24 horas después de confirmarse el feminicidio de Kimberly Joselín Ramos Beltrán, estudiante de 18 años cuyo cuerpo fue hallado el 2 de marzo cerca del plantel norte en Cuernavaca. La institución exige acciones inmediatas para localizar a la joven desaparecida.
La desaparición de Karol Toledo Gómez fue denunciada ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de Morelos, que emitió una ficha de búsqueda indicando su ausencia desde el 2 de marzo en Mazatepec. La UAEM, a través de un comunicado firmado por la rectora Viridiana Aidé León Hernández, expresó solidaridad con la familia y disposición para colaborar en la investigación. La institución llamó a las autoridades a realizar acciones inmediatas y coordinadas para su localización.
Este caso surge en el contexto del feminicidio de Kimberly Joselín Ramos Beltrán, reportada desaparecida el 20 de febrero. Su cuerpo sin vida fue localizado el 2 de marzo en la colonia Nueva Jerusalén, cerca del plantel norte de la UAEM en Cuernavaca, según confirmó la Fiscalía de Morelos mediante estudios periciales. El fiscal Fernando Blumenkron enfatizó que la investigación sigue protocolos de perspectiva de género y que se brindará acompañamiento a la familia, asegurando que el caso no quedará impune.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó el 4 de marzo en su conferencia matutina que hay un detenido, Jared Alejandro “N”, estudiante de la UAEM y persona cercana a la víctima, identificado como su exnovio. Un juez impuso prisión preventiva por el delito de desaparición. La UAEM lamentó el feminicidio, aclaró que el sitio del hallazgo no está en el campus y anunció medidas de seguridad como refuerzo de vigilancia, capacitación en perspectiva de género, mejora del alumbrado e instalación de botones de alerta.
Las protestas iniciaron el 23 de febrero con marchas para exigir su localización. Tras el hallazgo del cuerpo, el 3 de marzo hubo homenajes en la Plaza de Armas, toma de la rectoría y pintas en edificios gubernamentales. Para el 4 de marzo, la universidad opera en 'código rojo' con actividades presenciales suspendidas, demandando claridad en la investigación y garantías de seguridad contra la violencia de género.