El Senado debatirá el miércoles 25 de febrero un proyecto de ley para nacionalizar los activos franceses de ArcelorMittal, aprobado de forma inesperada por la Asamblea Nacional en noviembre de 2025. Presentado por La Francia Insumisa, contó con el apoyo de partidos de izquierda y la abstención de la Agrupación Nacional. Aunque improbable su aprobación en un Senado de derechas, busca presionar al Gobierno.
El proyecto de ley, presentado originalmente en la Asamblea Nacional por La Francia Insumisa (LFI), fue aprobado el 27 de noviembre de 2025 con los votos de partidos de izquierda, incluidos el Partido Socialista, el Partido Comunista Francés y Los Ecologistas, así como abstenciones de diputados de la Agrupación Nacional. Busca nacionalizar las operaciones francesas del gigante siderúrgico ArcelorMittal, el segundo mayor productor de acero del mundo, que abarca unos 40 centros, incluidos los principales en Dunkerque (Nord) y Fos-sur-Mer (Bouches-du-Rhône). LFI estima el coste en 3.000 millones de euros. En el Senado, donde fue presentado por el grupo comunista, el proyecto se enfrenta a la oposición de la mayoría de derechas y del Gobierno. «No nos hacemos ilusiones pero queremos mantener la presión sobre el Gobierno antes de que el texto regrese a la Asamblea Nacional», declaró Cécile Cukierman, senadora por el Loira y presidenta del grupo comunista. Tras su examen en el Senado el 25 de febrero, el proyecto regresará a los diputados en junio para continuar su trámite parlamentario. Para la izquierda y la CGT, esta nacionalización es la única vía para salvar la industria siderúrgica francesa y reanudar la descarbonización de los altos hornos. Acusan a ArcelorMittal de planear desinvertir en Europa y Francia para centrarse en la producción en India, Brasil y Estados Unidos.