El Atlético de Madrid logró su primera victoria en el Camp Nou bajo Diego Pablo Simeone, acercándose a las semifinales de la Liga de Campeones. El equipo combinó riesgo en la salida de balón con una defensa ordenada, destacando Robin Le Normand y Valentín Ruggeri. Una jugada ensayada provocó la expulsión de Cubarsí y facilitó los goles.
El Atlético de Madrid superó al Barcelona en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones con un 0-2, mostrando solidez defensiva pese a bajas y dudas en la zaga. Diego Pablo Simeone elogió el trabajo colectivo: «Defendimos ordenadamente para que ellos no pudiesen progresar. Es muy difícil, ante el equipo que juega posiblemente el mejor fútbol de Europa junto con el PSG y el Bayern. Lo hicimos desde un trabajo colectivo».
Robin Le Normand emergió como líder de la defensa, imponiéndose a Lewandowski y destacando en cruces e intercepciones. A su lado jugó inicialmente Hancko, quien se lesionó en el tobillo en el minuto 30 y es duda para la vuelta del martes, mientras Marc Pubill entró pero acumuló tarjetas y se perderá el partido. Simeone exigió rapidez en el cambio ante la presión blaugrana.
Valentín Ruggeri, cuestionado en el lateral izquierdo, resistió los ataques de Lamine Yamal y dio su séptima asistencia de la temporada con un centro a Sorloth para el 0-2. Musso realizó paradas clave en corners, y Marcos Llorente protegió el medio junto a Koke.
La defensa resistió el acoso barcelonista hasta una jugada ensayada entre Julián Álvarez y Giuliano Raspadori que provocó la expulsión de Cubarsí. Simeone explicó: «Sabíamos que esa situación, con la línea adelantada que hacen, podía darse. Fuimos valientes en aprovechar esa situación entre Julián y Giuliano para la expulsión y luego el gol fue un golazo». El Atlético anotó dos goles en tres remates, con contundencia.