Banco do Brasil informó el miércoles de un beneficio neto ajustado de 3.400 millones de reales para el primer trimestre de 2026. El resultado supone una caída del 54% respecto al mismo periodo del año anterior y se situó por debajo de las previsiones del mercado. El aumento de los impagos en el sector agroindustrial impulsó mayores provisiones y llevó al banco a reducir sus previsiones de beneficios para el conjunto del año.
Los impagos en el segmento agroindustrial alcanzaron el 6,22% de la cartera de préstamos, un aumento de 3,5 puntos porcentuales en 12 meses. La tasa general de morosidad a 90 días de la cartera de crédito subió al 5,05%. Las provisiones para pérdidas esperadas totalizaron 16.800 millones de reales, un incremento del 46% respecto al año anterior. El banco redujo su previsión de beneficios para 2026 a un rango de entre 18.000 y 22.000 millones de reales. Anteriormente, su objetivo era de entre 22.000 y 26.000 millones de reales. La rentabilidad sobre el capital se situó en el 7,3%. La CEO Tarciana Medeiros declaró que el banco duplicó el número de demandas presentadas en los primeros meses de 2026 en comparación con todo el año anterior. Se han tomado medidas como la revisión de los procesos de cobro y el fortalecimiento de las garantías para hacer frente al ciclo de impagos rurales.