El bitcoin volvió a situarse por encima de los 65.000 dólares este lunes después de que Estados Unidos e Irán detuvieran los ataques en el estrecho de Ormuz. Esta medida alivió la presión geopolítica inmediata y provocó el descenso de los precios del petróleo. Los mercados aguardan ahora la decisión sobre los tipos de interés de la Reserva Federal prevista para este miércoles.
La mayor criptomoneda subió cerca de un 1 por ciento hasta los 65.155 dólares, según datos citados por CryptoSlate. Ethereum avanzó un 4 por ciento hasta rozar los 1.964 dólares. El crudo Brent cayó más de un 6 por ciento, situándose en torno a los 90 dólares por barril, ya que el cese temporal de las hostilidades redujo la prima de riesgo en los mercados energéticos.
Los mercados de futuros estimaron una probabilidad de uno entre tres de una subida de tipos de 25 puntos básicos en la reunión de dos días de la Fed que concluye el miércoles. Esa probabilidad había aumentado considerablemente tras la subida del petróleo de la semana pasada, pero se moderó tras la pausa en los ataques durante el fin de semana.
Los operadores de opciones redujeron la protección a corto plazo frente a posibles caídas, con la ratio put-to-call a una semana cayendo hasta 0,52. Los contratos a más largo plazo siguieron reflejando una elevada incertidumbre de cara a los datos del PIB del segundo trimestre y del gasto en consumo personal que se publicarán el jueves.
El repunte de alivio sigue siendo vulnerable a cualquier nueva escalada entre Washington y Teherán o a una señal agresiva por parte del presidente de la Fed, Kevin Warsh.