Un artículo en Dala-Demokraten retrata a Borlänge como más global que Östermalm de Estocolmo. La ciudad ha encarnado durante mucho tiempo la industria sueca, con una acería fuerte y nuevas inversiones emergentes. Las decisiones políticas pueden impactar su crecimiento futuro.
Borlänge ha sido durante mucho tiempo el epítome de la industria sueca. La acería está funcionando con fuerza, y nuevas iniciativas están creciendo en la ciudad, uno de los verdaderos centros industriales de Suecia. Dos grandes fábricas han definido su desarrollo. El artículo advierte que el gobierno podría poner obstáculos en el camino del próximo avance. Las tendencias globales y las dependencias estratégicas hacen vulnerable a la industria sueca. Las decisiones políticas determinarán si la industria puede continuar como motor económico.