Casi cinco semanas después de su detención por conducir bajo los efectos del alcohol el 4 de marzo, Britney Spears ha ingresado voluntariamente en un centro de tratamiento. Los expertos subrayan la importancia de un plan estructurado tras la rehabilitación para garantizar el éxito a largo plazo, mientras que su exmarido, Kevin Federline, ofrece su apoyo condicionado. Su hijo Jayden James Federline fue visto recientemente en Los Ángeles.
Tras su detención por conducir bajo los efectos del alcohol el 4 de marzo de 2026 en el condado de Ventura, tal como se informó anteriormente, Britney Spears, de 44 años, ingresó en un centro de tratamiento a principios de esta semana. Las fuentes la describen como "avergonzada y apenada", viendo el incidente como una llamada de atención en medio de su angustia emocional por haber decepcionado a sus fans y a su familia. En Instagram, Spears compartió una foto con su hijo Jayden James Federline, de 19 años, con el texto: “¡Gracias chicos por todo su apoyo… pasar tiempo con la familia y los amigos es una gran bendición!”. Jayden fue visto relajado en Los Ángeles poco después. Fuentes cercanas señalan que su fecha ante el tribunal sigue siendo el 4 de mayo, con un escrutinio continuo sobre las sustancias halladas en su vehículo durante la detención. Su exmarido, Kevin Federline, ha expresado su apoyo a través de su abogado, siempre y cuando ella se comprometa con el proceso. Los expertos, incluidos aquellos familiarizados con casos de rehabilitación de celebridades, advierten que sin un plan integral de post-tratamiento —que incluya terapia, seguimiento y redes de apoyo— existe un alto riesgo de recaída, especialmente dado el historial de Spears.