BTS hizo historia el 19 de julio al convertirse en el primer grupo de K-pop en encabezar el espectáculo inaugural de medio tiempo de la Copa Mundial de la FIFA en el MetLife Stadium. El grupo presentó una versión llena de energía de su éxito de 2020, Dynamite, durante el partido final entre Argentina y España. Las reacciones de los fanáticos sobre las voces en vivo han sido mixtas, con algunos elogiando la sincronización y otros criticando problemas de afinación.
Según relatos de testigos presenciales y publicaciones en redes sociales, BTS saltó al campo en tercer lugar después de Madonna y una actuación orquestal de los Muppets. El grupo tuvo aproximadamente 90 segundos para interpretar una versión reorganizada de Dynamite tras un vuelo desde París, donde habían concluido conciertos con entradas agotadas de su gira Arirang menos de 24 horas antes.
Las reacciones en línea no se hicieron esperar; los fanáticos destacaron momentos como el breve silencio de Jimin como prueba de que estaban cantando en vivo y la interpretación de Jungkook, precisa con respecto a la versión de estudio. Las publicaciones describieron la actuación como sincronizada y enérgica a pesar del poco tiempo de preparación.
Los críticos señalaron aparentes quiebres vocales y momentos de desafinación, particularmente por parte de Jimin, calificando la presentación como decepcionante para un escenario de talla mundial. Sus defensores argumentaron que el apretado cronograma dejaba poco margen para la perfección y celebraron la resistencia del grupo.
La actuación marcó un hito para el K-pop en las plataformas deportivas mundiales, aunque algunas voces en línea vincularon la aparición con controversias previas al partido que involucraban al equipo de Argentina.