Los St. Louis Cardinals llegan a los últimos días previos a la fecha límite de cambios del 3 de agosto enfrentando la elección entre realizar ventas modestas o más profundas tras una reciente caída. El equipo se ubica con un récord de 53-53 después de una racha de 3-8 en la segunda mitad de la temporada, que incluye la derrota del lunes ante los Cubs.
Los Cardinals han pasado de ser potenciales compradores moderados a vendedores de distintos niveles. Su enfoque permanece a largo plazo bajo la gestión de Chaim Bloom, quien cumple su primer año como presidente de operaciones de béisbol.
Los agentes libres pendientes, como el lanzador abridor derecho Dustin May, destacan como candidatos probables para ser traspasados. May registra un FIP de 3.16 tras 20 aperturas y ha mejorado la velocidad de su bola rápida, además de añadir lanzamientos por encima del promedio.
Otras posibles salidas incluyen a los relevistas JoJo Romero y Ryne Stanek. Una venta más profunda podría involucrar al jardinero Lars Nootbaar o al cerrador Riley O'Brien, ambos bajo control del equipo más allá de esta temporada.
El prospecto Joshua Báez, quien lidera las ligas menores con 31 cuadrangulares, podría ayudar a compensar cualquier movimiento de veteranos. Los Cardinals no tienen una urgencia inmediata respecto a los jugadores bajo control contractual y decidirán el alcance de sus ventas antes de la fecha límite.