En un hadiz del Profeta Muhammad SAW, se recomienda cuidar a los huérfanos para ablandar el corazón y lograr la paz interior. Esta enseñanza resalta los beneficios sociales y espirituales de la bondad hacia los huérfanos. El Corán y los hadices también enfatizan el noble estatus de los huérfanos ante Alá SWT.
Un artículo de Republika Online discute un hadiz narrado por Thabrani, en el que el Profeta Muhammad SAW dijo: "Si quieres que tu corazón se ablande y sea pacífico y que tus deseos se cumplan, ama al huérfano. Acaricia su cabeza y dale de comer lo mismo que comes. Si haces eso, tu corazón estará calmado y blando, y tus deseos se cumplirán." Este mensaje se describe como una receta para ablandar el corazón, con beneficios que se extienden más allá del valor social a los ámbitos mental-espiritual.
El Corán en la Sura Ad-Dhuha versículo 9 prohíbe la dureza hacia los huérfanos: "En cuanto al huérfano, no lo oprimas." El Profeta SAW era conocido por su gentileza hacia los huérfanos; en el Eid al-Fitr, acarició a un huérfano, lo llevó a casa y dijo: "Niño, ¿te gustaría que yo sea tu padre y Aisha tu madre?" Esto borró la tristeza del rostro del niño.
Cuidar a los huérfanos se recomienda como fuente de paz interior, especialmente antes y durante el Ramadán, cuando el Profeta SAW era diligente en dar caridad. Un hadiz de Abu Umamah dice: "Quien acaricie la cabeza de un huérfano varón o hembra por el bien de Alá, por cada cabello que toque su mano, habrá mucho bien. Quien haga el bien a una huérfana o huérfano, yo estaré con él en el Paraíso como esto (el Profeta SAW unió su dedo índice y medio)."
La historia de Zainab, esposa de Ibnu Mas'ud, quien preguntó al Profeta SAW sobre la recompensa por la caridad a su esposo y a los huérfanos, ilustra la forma ideal de cuidarlos. El Profeta SAW confirmó la recompensa por tales actos.