Alrededor de 400 católicos se unieron a una procesión por el Domingo de Ramos en la iglesia católica Vår frälsares en Hästhagen, Malmö. El cardenal Anders Arborelius predicó y roció agua bendita sobre los fieles reunidos, mientras las hojas de palma importadas desde Costa Rica ondeaban en el aire. La participante Daniela Dolenec describió el ambiente como alegre.
La policía controló el tráfico alrededor de la iglesia mientras la procesión avanzaba por las calles con el cardenal y el obispo a la cabeza. El coordinador parroquial, Henry Rowicki, destacó la diversidad de nacionalidades entre la gran multitud. Las hojas de palma son bendecidas durante el día y se guardan para ser quemadas el próximo Miércoles de Ceniza, cuando la ceniza se utiliza para marcar cruces en las frentes. Daniela Dolenec, de 28 años, participa en la procesión con sus padres e imagina la entrada de Jesús en Jerusalén. Durante la Cuaresma, se abstiene de las redes sociales para concentrarse en la oración y el silencio. Maria Jawdut Wadiea, de 24 años, y su padre Ammar Jawdut Wadiea comparten sus prácticas de ayuno. Evitan los dulces y las patatas fritas, comiendo verduras para empatizar con los pobres, y esperan con ansias la Pascua para finalizar el ayuno. La celebración marca el inicio de la Semana Santa, que conduce a la Pascua con tradiciones como la Última Cena el Jueves Santo y la resurrección de Jesús el Domingo de Pascua.