Los Boston Celtics han incorporado a Mitchell Robinson con un contrato de tres años y 47,4 millones de dólares que incluye una opción de jugador en el último año. El movimiento cubre una necesidad clave del equipo tras su eliminación en la primera ronda de los playoffs. Además, deja a los New York Knicks sin su pívot de larga trayectoria.
Robinson, un pívot de 2,13 metros conocido por su impacto defensivo y reboteador, pasó toda su carrera con los Knicks después de que lo seleccionaran en el draft de 2018. Desempeñó un papel fundamental en su camino al campeonato de 2025, que puso fin a una sequía de títulos de 53 años.
Los Celtics llegaron al acuerdo con el agente libre a través de la excepción de nivel medio. Boston había tenido dificultades en la posición de pívot tras la salida de Robert Williams III y enfrentó problemas contra Joel Embiid en los playoffs de 2025.
Nueva York no pudo igualar la oferta porque el propietario, James Dolan, se negó a superar el segundo límite salarial (second apron). Los Knicks ahora buscan reemplazos, como Kevon Looney con un contrato mínimo o posibles traspasos.
Robinson ha lidiado con múltiples cirugías de tobillo y disponibilidad limitada en las últimas temporadas. Los Celtics planean gestionar sus minutos cuidadosamente durante la temporada regular.