La contienda presidencial colombiana de 2026 se perfila incierta, con el Centro Democrático próximo a elegir su candidata entre tres mujeres destacadas. El partido, vinculado a Álvaro Uribe, busca una figura que unifique el uribismo y atraiga al centro político. Paloma Valencia se presenta como una opción con sólida trayectoria legislativa.
La elección presidencial de Colombia, que culminará el 7 de agosto de 2026, genera expectativas por su imprevisibilidad. En el Centro Democrático, de cinco precandidatos iniciales, quedan tres mujeres para disputar la nominación. Esta decisión será clave, ya que la elegida llevará la etiqueta de 'la de Uribe', un sello que asegura el apoyo del uribismo tradicional, pero exige expandir alianzas hacia el centro, la centroderecha y sectores moderados de izquierda para defender la estabilidad democrática.
Paloma Valencia destaca por su experiencia en el Senado, donde ha servido tres periodos consecutivos. Entre 2018 y 2022, impulsó nueve proyectos de ley como autora principal y coautoró 47, de los cuales tres se convirtieron en leyes. Una de sus iniciativas clave es la Ley de la Panela, que promueve la calidad y comercialización de este producto tradicional, formaliza miles de trapiches y mejora las condiciones de productores rurales en zonas marginadas.
Además, Valencia contribuyó a la creación de salas especializadas en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) para miembros de la Fuerza Pública, eliminó disposiciones que perjudicaban a los militares y bloqueó en dos ocasiones propuestas de expropiación rápida de tierras. Su rol en debates de control político ha defendido la institucionalidad y la seguridad democrática.
Esta nominación representa el tercer intento de Valencia por liderar la bandera del Centro Democrático. El columnista Omar Nicolás Ordóñez Ruiz enfatiza la necesidad de una consulta interpartidista en marzo de 2026 entre centro, centroderecha y derecha para seleccionar un candidato de unidad, evitando la división de votos que podría debilitar la oposición.