Un operativo de desalojo en la Quebrada de la Zorra, en Cerro 18 de Lo Barnechea, iniciado a las 6:00 horas de este martes, resultó caótico con tres detenidos, nueve carabineros lesionados y dos funcionarias municipales amenazadas. El proceso busca retirar a 30 familias de un sector de alto riesgo declarado por Bomberos y el municipio. Autoridades destacan el apoyo social ofrecido, mientras vecinos denuncian falta de alternativas inmediatas.
El desalojo en la toma de Cerro 18 comenzó a las 6:00 horas con participación de la Delegación Presidencial de la RM, 128 Carabineros, Techo-Chile y 86 funcionarios municipales, junto a maquinaria pesada. El coronel Jaime Parraguez reportó resistencia inicial con lanzamiento de objetos contundentes y barricadas por 25 a 30 personas, resultando en nueve carabineros lesionados, uno con contusión leve en la mano. Dos trabajadoras sociales fueron amenazadas de muerte y retenidas en una vivienda, saliendo ilesas; el municipio presentará denuncia.
Se abrieron irregularmente llaves de dos piscinas forestales para combatir incendios, vaciándolas y aumentando riesgos, según el delegado Gonzalo Durán: “esas piscinas fueron desocupadas de manera irregular, lo que impide cualquier intervención ante un amago de incendio”. Durán enfatizó que el desalojo fue planificado con apoyo en arriendos, albergues y traslados; varias familias se retiraron antes. Hacia el mediodía, el ambiente se controló, con catastro de 15 de 30 viviendas.
Una adolescente de 16 años expresó molestia: “Me sacaron de mi casa obligadamente para las fechas de Navidad y de Año Nuevo”, criticando el subsidio de arriendo por demoras. El alcalde Felipe Alessandri defendió el procedimiento: “la municipalidad viene trabajando hace mucho tiempo con las familias... en un sector altamente riesgoso”, ofreciendo subsidio de $340.000 mensuales por 24 meses. Isidora García de Techo-Chile lamentó: “los desalojos lo que hacen es trasladar el problema... familias están siendo desplazadas de la comuna”.
Informes técnicos describen riesgos de inundaciones, deslizamientos e incendios en la quebrada. Más de 30 familias aceptaron beneficios para reubicación segura.