Chick-fil-A ha revelado una brecha de seguridad en la que los piratas informáticos podrían haber accedido a la información de las cuentas de sus clientes. El incidente ha afectado a miles de usuarios solo en Texas.
La cadena de comida rápida notificó a sus clientes que los detalles de sus cuentas podrían haber sido comprometidos durante la brecha.
La empresa emitió advertencias a los usuarios afectados tras descubrir intentos de acceso no autorizados.
Los detalles sobre el momento en que ocurrió el incidente o la naturaleza exacta de los datos involucrados siguen siendo limitados según el anuncio inicial.