En Pekín, China ha anunciado un nuevo organismo de supervisión para la conducta del clero budista, un día después de la conclusión del 11º congreso nacional de la Asociación Budista de China. El funcionario de cuarto rango Wang Huning instó a la asociación a ejercer una 'gobernanza integral y rigurosa sobre la religión'. La medida sigue al escándalo del 'monje CEO' que involucra violaciones de los votos monásticos.
La Asociación Budista de China (BAC) anunció el martes la creación de un nuevo organismo de supervisión para mejorar la supervisión de la conducta de los monjes budistas chinos. Esto ocurrió un día después de la conclusión del 11º congreso nacional de la asociación en Pekín. La BAC actúa como el organismo nacional rector de los asuntos budistas.
Shi Zhengci, abad del Templo Wuzu en el condado de Huangmei, provincia de Hubei, fue elegido presidente del consejo de supervisores, según la asociación.
La iniciativa surge del reciente escándalo del 'monje CEO'. El ex abad fue acusado de 'violar gravemente' el voto de celibato requerido para los monjes budistas al mantener 'relaciones impropias' con múltiples mujeres y engendrar al menos un hijo. Las palabras clave mencionan a Shi Yongxin, abad del Templo Shaolin en la provincia de Henan, vinculado al escándalo, aunque no se detallan especificidades en las fuentes.
El funcionario de cuarto rango de Pekín, Wang Huning, instó a la asociación a ejercer una 'gobernanza integral y rigurosa sobre la religión'. Otras palabras clave incluyen el Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CPPCC), monjes budistas chinos, Partido Comunista, Shi Yinle, Liu Ning, Shi Yanjue y Li Ganjie.
Este desarrollo subraya los esfuerzos de China por intensificar el control sobre los asuntos religiosos, asegurando el cumplimiento de los votos por parte del clero.