China ha presentado su primer centro de datos submarino, invirtiendo 226 millones de dólares en servidores sumergidos. La iniciativa afirma superar el Proyecto Natick de Microsoft. La energía eólica offshore suministra hasta el 95% de la energía para la instalación.
En un avance significativo para la infraestructura de datos, China ha desplegado su primer centro de datos submarino, sumergiendo servidores valorados en 226 millones de dólares. Esta audaz iniciativa se posiciona como un paso por delante del Proyecto Natick de Microsoft, el experimento anterior de Microsoft con la computación submarina.
El centro de datos depende en gran medida de la energía renovable, con la energía eólica offshore proporcionando hasta el 95% de la potencia necesaria para operar los servidores sumergidos. Esta integración de energía verde resalta los esfuerzos por hacer que los centros de datos sean más sostenibles en medio de las crecientes demandas globales de recursos de computación.
Anunciado a través de TechRadar, el proyecto destaca el impulso de China hacia soluciones innovadoras de almacenamiento de datos que podrían influir en el panorama futuro de los centros de datos globales. Al colocar servidores bajo el agua, la iniciativa busca aprovechar el enfriamiento natural de las profundidades oceánicas, potencialmente reduciendo los costos de energía y el impacto ambiental.
Aunque los detalles sobre la ubicación exacta y el cronograma operativo siguen siendo limitados, el lanzamiento representa una ventaja competitiva en la carrera por tecnologías de datos eficientes y ecológicas.