La nueva ley de unidad étnica de China traslada el enfoque de Pekín desde los asuntos étnicos específicos hacia la asimilación, lo que ha provocado críticas por parte de Estados Unidos y la Unión Europea ante el temor de una asimilación forzada.
La nueva ley china sobre unidad étnica señala un cambio en el enfoque de Pekín, pasando de gestionar asuntos étnicos específicos a la asimilación, según un etnólogo del Partido.
Un artículo sobre la ley, publicado el lunes en el Beijing Daily, buscó clarificar esta transición. "La promulgación de la ley significa que el enfoque del trabajo étnico de China está pasando de una 'gobernanza transaccional' a una 'gobernanza holística' centrada en la construcción de la comunidad nacional china", señaló.
El artículo fue escrito por Chen Shanshan, un etnólogo de la Escuela Central del Partido. La ley ha suscitado preocupación en Estados Unidos y la Unión Europea respecto a la asimilación forzada y al potencial de una "aplicación extraterritorial".