Los precios de exportación de China aumentaron un 5 por ciento en abril, lo que supone el incremento más rápido en tres años. El salto fue impulsado por los costes globales de la energía y la demanda vinculada a la inteligencia artificial de materias primas como el petróleo, los metales y los semiconductores.
Este aumento contrasta con las tendencias generales de la industria manufacturera china. La mayoría de los bienes exportados desde el país continuaron experimentando una caída en los precios debido a la intensa competencia interna y al exceso de oferta, lo que ha impedido que los fabricantes trasladen los mayores costes de los insumos a los compradores.