LandSpace, con sede en Pekín, lanzó el primer cohete reutilizable de China, Zhuque-3, desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan el miércoles, alcanzando la órbita terrestre baja pero fallando en el intento de recuperación del primer estadio. La empresa está investigando la anomalía.
El miércoles al mediodía, la empresa comercial espacial LandSpace, con sede en Pekín, lanzó el cohete Zhuque-3 desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en el noroeste de China. Esta fue la primera misión del primer cohete reutilizable de China, que alcanzó con éxito la órbita terrestre baja, pero el primer estadio encontró una anomalía durante el aterrizaje y no logró un aterrizaje suave.
LandSpace declaró en redes sociales: «El primer estadio experimentó una anomalía durante la fase de aterrizaje y no logró un aterrizaje suave en la plataforma de recuperación». La empresa añadió: «Los restos aterrizaron en el borde de la plataforma de recuperación, lo que resultó en un fallo en la prueba de recuperación. La causa específica está bajo investigación adicional». Informes indican que la etapa inferior pareció incendiarse en el aire antes de estrellarse cerca del sitio de recuperación objetivo.
Estados Unidos sigue siendo el único país que ha recuperado con éxito un propulsor de clase orbital, aunque China compite por el segundo puesto con lanzamientos próximos. Impulsado por motores Tianque-12A, Zhuque-3 busca rivalizar con el Falcon 9 de SpaceX y el New Glenn de Blue Origin. Como actor clave en el sector espacial comercial de China, el esfuerzo de LandSpace resalta el progreso en tecnología reutilizable, a pesar del revés.