La eurodiputada Chloé Ridel, de 34 años, coordinó el programa de 150 páginas del Partido Socialista presentado el miércoles. Encargada hace un año por Olivier Faure, esta base ideológica apunta a un «nuevo socialismo para el siglo XXI». El documento, con más de 600 medidas, incluye propuestas como un impuesto a las grandes herencias y el aumento del salario mínimo a 1600 euros.
Chloé Ridel, eurodiputada elegida en 2024, fue encargada hace un año por el primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, de coordinar un nuevo programa. A sus 34 años y pareja de Paul Magnette, líder de los socialistas belgas, es descrita por el diputado Arthur Delaporte como una figura «radical declarada pero tranquilizadora» y una de las «intelectuales del partido».
El documento de 150 páginas, publicado el miércoles, incluye más de 600 medidas. Un editorial de Le Figaro señala que se alinea con ideas radicales similares a las de La France insoumise, con numerosos impuestos y tasas para reforzar el poder público.
Las propuestas clave incluyen un impuesto sobre las grandes sucesiones (IGS) que se espera genere 400.000 millones de euros entre 2025 y 2040, sin impacto para el 99% de los franceses. El programa también presenta una «tasa Zucman» del 2% sobre activos superiores a 100 millones de euros, una subida del salario mínimo a 1600 euros y la tributación de las herencias en medio de una transferencia de riqueza de 9 billones de euros de la generación del baby-boom.