Un colectivo de más de 300 actores de la salud pública, entre ellos Françoise Barré-Sinoussi y Dominique Costagliola, expresa estupor ante una posible reorganización de Santé publique France que amenazaría su independencia. Esta medida, basada en un informe no publicado, prevé transferir las campañas de prevención al Ministerio de Sanidad bajo autoridad directa del Gobierno. Los firmantes enfatizan la necesidad de mantener una expertise científica independiente para las políticas de salud.
En una tribuna publicada en Le Monde, un grupo de médicos, investigadores y actores de la salud pública denuncia una decisión repentina respecto a Santé publique France, la agencia nacional creada en 2016. Esta entidad agrupa misiones esenciales como la vigilancia de la salud de la población, la vigilancia y alertas sanitarias, así como la prevención y promoción de la salud. Los firmantes, más de 300 en total, consideran la transferencia de las campañas de prevención al Ministerio de Sanidad como equivalente a un desmantelamiento casi total, basado en un informe de la Inspección General de Asuntos Sociales (IGAS) que nunca ha sido publicado publiclynnn«Nosotros, médicos, investigadores, actores de la salud pública, estamos tomados de estupor ante el anuncio de una posible reorganización de Santé publique France», escriben. Recuerdan que esta estructura responde a las lecciones de crisis sanitarias pasadas, subrayando la necesidad de una expertise pública fuerte e independiente de los decisores políticos para analizar riesgos e informar decisiones.nnnLos desafíos actuales, como el aumento de enfermedades crónicas, cánceres, desigualdades sanitarias sociales y territoriales, exposiciones ambientales perjudiciales, influencia de actores industriales, emergencia de nuevas enfermedades infecciosas y debilidades del sistema de prevención, requieren políticas basadas en datos robustos y perdurables. El colectivo advierte: «Debilitar o fragmentar la agencia nacional Santé publique France constituiría una regresión», amenazando la distinción entre evaluación científica de riesgos y decisión política.nnnEntre los firmantes figuran figuras reconocidas como Françoise Barré-Sinoussi, Dominique Costagliola y Serge Hercberg. Esta iniciativa plantea una pregunta fundamental sobre el lugar de la expertise científica en la definición de las políticas de salud en Francia.