Colombia registró un déficit en cuenta corriente de 2.853 millones de dólares en el tercer trimestre de 2025, equivalente al 2,4% del PIB. Esta cifra superó al trimestre anterior, pero quedó por debajo de las expectativas del mercado. El aumento se debió principalmente a un deterioro en la balanza comercial de bienes, aunque las remesas ayudaron a mitigarlo.
En el tercer trimestre de 2025, el déficit en la cuenta corriente de Colombia alcanzó los 2.853 millones de dólares, lo que representa el 2,4% del producto interno bruto (PIB). Esto marca un incremento respecto al trimestre previo, cuando el desbalance fue de 1.604 millones de dólares. Aunque la cifra resultó menor a las proyecciones del mercado, que anticipaban alrededor de 3.000 millones de dólares, refleja presiones en la economía externa del país.
El principal factor detrás del ampliado déficit fue el deterioro en la balanza comercial de bienes. Sin embargo, los ingresos por remesas mostraron un desempeño sólido y contribuyeron a contener en parte este retroceso. Según un análisis de Itaú, si se excluyen las remesas, el déficit habría escalado al 7,7% del PIB, un nivel mucho más elevado.
En términos de financiamiento, las entradas de inversión extranjera directa (IED) han seguido cubriendo el desequilibrio externo, lo que mitiga riesgos inmediatos para la estabilidad macroeconómica. No obstante, Itaú prevé un panorama menos favorable para el cierre de 2025, con el déficit potencialmente ampliándose al 2,8% del PIB. Esto se atribuiría a una mayor demanda interna y a la persistente fragilidad en la balanza comercial. Aun así, el banco estima que los flujos sólidos de transferencias continuarán amortiguando parte del deterioro.
El contexto global incluye una caída en la inflación de la zona euro en noviembre, con un descenso mensual del 0,3%. En Colombia, persisten las discusiones sobre la reforma tributaria en el Congreso y se han instalado las mesas de negociación para el salario mínimo.