El analista Luis Guillermo Echeverri Vélez critica la actual coyuntura política en Colombia, describiéndola como un caos marcado por la falta de ética y la ambición personal. Según su visión, el país enfrenta una dirigencia ambigua que prioriza intereses particulares sobre la legalidad constitucional. Advierte que sin recuperar la justicia, la democracia queda en riesgo.
En un análisis publicado en La República, Luis Guillermo Echeverri Vélez argumenta que la política colombiana ha degenerado de lo absurdo a lo ridículo, con una clase dirigente que ignora la ética en la gestión pública. Señala que desde la era de Juan Manuel Santos, aliados con grupos como las FARC-EP han normalizado la corrupción y el saqueo del erario, empobreciendo a los más vulnerables.
Echeverri destaca el rol de Álvaro Uribe en las elecciones de 2018, al ganar en 'franca lid' y evitar una supuesta entrega del poder a Gustavo Petro y las FARC. Sin embargo, critica al Centro Democrático y al gobierno saliente por no unirse, dejando al país en manos de 'irresponsabilidad e incoherencia'. Hoy, más de 90 aspirantes presidenciales buscan fama en redes sociales, ignorando su falta de preparación para manejar el 'manicomio' que deja Petro en 2026.
El autor enfatiza la necesidad de recuperar la legalidad para dar oportunidad a la justicia, en un contexto donde los discursos se centran en ataques personales y no en problemas reales como la institucionalidad. Cita al disidente soviético Aleksandr Solzhenitsyn: 'Sabemos que mienten. Ellos saben que mienten. Saben que sabemos que mienten y sabemos que ellos saben, que sabemos que mienten. Pero siguen mintiendo'. Advierte sobre el populismo que culpa a opositores de males como el hambre y la escasez, similar a doctrinas socialistas pasadas.
Echeverri concluye que los medios y redes están llenos de 'basura política' que genera indiferencia social, beneficiando a quienes detentan el poder.