El Congreso de los Diputados ha aprobado la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha con un amplio respaldo de PSOE y PP, impulsada por el presidente regional Emiliano García-Page. La modificación, que data de una norma de 1982, busca consenso máximo y ahora pasa a comisión para su tramitación. Vox y otros partidos han rechazado o condicionado su apoyo.
En una sesión inusual de tregua política, el Congreso ha dado luz verde a la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, aprobada con 288 votos a favor, 34 en contra y 13 abstenciones. La propuesta, pactada entre PSOE y PP tras más de dos años de negociación, fue defendida por el presidente autonómico Emiliano García-Page, quien enfatizó su búsqueda de consenso: “Puede ser uno de los pocos ejemplos de consenso entre los dos grandes partidos. El hecho de que esté pactado entre el Partido Socialista y el Partido Popular no solo es una garantía de mayoría, es simplemente un mensaje en sí mismo”.
La reforma aumenta el número máximo de diputados en el Parlamento regional de 33 a 55, responde a criterios de población tras una reducción de 20 escaños durante el gobierno de María Dolores de Cospedal (2011-2015), criticada por el Consejo de Europa como antidemocrática. Además, blinda los servicios públicos, incorpora estrategias contra la despoblación, refuerza derechos sociales y la igualdad, limita aforamientos de diputados y el Consejo de Gobierno, e introduce el decreto ley. También prevé una Agencia Tributaria propia, similar a la de 12 de las 17 comunidades autónomas.
Francisco Núñez, líder de la oposición PP, respaldó el texto: “El texto de 1982 cumplió su función, nos abrió la puerta a la autonomía, pero hoy está superado y obsoleto” y aclaró que “no es de confrontación” ni “va contra nadie”. García-Page añadió: “El Gobierno de Castilla-La Mancha en ningún caso hubiera traído con los solos votos de la mayoría este proyecto... queríamos que el proyecto fuera de consenso o no era”.
Vox rechazó la propuesta, acusando de buscar “embajadas en el exterior como los independentistas catalanes” y más diputados para “palmeros”. Podemos se abstuvo condicionalmente, proponiendo una circunscripción única para mayor representatividad, y advirtió que votará en contra si no se permiten enmiendas. Las Cortes regionales aprobaron la reforma en mayo por mayoría absoluta; ahora, tras el debate de totalidad, pasa a comisión antes de volver al pleno.