El Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago impuso prisión preventiva a 17 de 18 imputados vinculados a una mafia china en el barrio Meiggs, en el marco de la operación 'Muralla Oriental'. Los acusados enfrentan cargos por tráfico de drogas, asociación criminal y lavado de dinero, entre otros delitos. El ex carabinero involucrado también fue enviado a prisión.
La audiencia de formalización comenzó después de las 10:30 horas en la sala D101 del Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, con la llegada de los imputados desde el recinto penitenciario Santiago 1. Uno de los detenidos se presentó de manera virtual desde Copiapó. Los 18 formalizados son: Renhe Peng, Shugui Yang, Chao Liu, Shengke Teng, Zhicheng Du, Chen Wen, Xingzhozg Jiang, Huan Tao, Wenchuang Jin, Xingwang Cai, Hui Chen, Qiuru Zhang, Gabriela Rivera Melgar, Fang Chen, Jiawen Wen, Qian Chen, Guosheng Chen y Gonzalo Andrés Hernández Salinas, un ex carabinero.
La Fiscalía Metropolitana Centro Norte, a cargo del fiscal Alfredo Cerri, imputó a la mayoría por asociación ilícita, secuestro extorsivo, lavado de activos y tráfico de drogas. Al ex carabinero se le agregaron cargos de revelación de secreto y cohecho reiterado. Estos imputados fueron capturados en la operación 'Muralla Oriental', que incluyó allanamientos en 63 propiedades de las comunas de Santiago, Estación Central, Quinta Normal y Providencia. De los 30 detenidos totales —27 chinos, dos chilenos y un boliviano—, 18 quedaron a disposición del Ministerio Público: 16 chinos, un chileno y un boliviano.
El tribunal decretó prisión preventiva para 17 imputados: diez por riesgo de fuga y siete por peligro para la seguridad de la sociedad. Para los diez primeros, se ofreció la opción de una caución de 7 millones de pesos, que los sometería a arraigo nacional, arresto nocturno y firma quincenal. El tribunal otorgó 180 días para la investigación.
El fiscal Cerri explicó: “Todos los imputados quedan en prisión preventiva, salvo uno, que estaba solamente por un delito de porte de munición, que tenía una pena más baja”. Respecto al restaurante en calle Echaurren, usado como lugar de reunión, agregó: “Al momento de la entrada y registro, se detuvo a 10 personas [...] Eso no los hace partícipes necesariamente de la organización criminal, pero sí responsables de los delitos por los cuales se han imputado”. Cerri descartó que el operativo haya desbaratado completamente las mafias: “Uno nunca puede decir que algo se termina [...] es un fenómeno que tenemos que tener a la vista y que, por ende, las actividades de prevención deben mantenerse”.