En medio de la crisis provocada por el huracán Melissa, que afectó a más de 76.000 hogares en el este de Cuba, una fábrica modular en Antilla produce exclusivamente componentes para hoteles de lujo. Las autoridades han prohibido a los medios estatales investigar la planta, a pesar de propuestas para redirigir su producción hacia la reconstrucción de viviendas afectadas. El gobierno atribuye la escasez de materiales al embargo de EE.UU., mientras el turismo cae un 25%.
El huracán Melissa ha dejado más de 76.000 hogares afectados en el este de Cuba, exacerbando la crisis de materiales de construcción. Sin embargo, la planta modular de Antilla, ubicada en la península de Ramón de Antilla en Holguín, se dedica exclusivamente a fabricar módulos para complejos hoteleros de lujo. Esta instalación, que cubre más de nueve hectáreas con dos talleres cubiertos de 300 metros lineales cada uno, tiene una capacidad de 6.300 metros cúbicos y emplea a 448 trabajadores. Produce 70 módulos completos al mes, incluyendo instalaciones eléctricas y de plomería, listos para ocupar.
El fotógrafo Juan Pablo Contreras reveló en Facebook que las autoridades reprimieron a los medios estatales interesados en la fábrica, ordenándoles: “Olvídense de esa planta. De hecho, no existe. Nunca se construyó”. Un video de la empresa francesa Bouygues Bâtiment International, involucrada en proyectos como el Iberostar La Habana, la Torre K y el Grand Packard, muestra la planta operativa. Alden Angulo Roque, subdirector del parque industrial Ramón de Antilla, afirma en el video que define “el futuro de la construcción en Cuba”.
Uno de los beneficiarios es el hotel Baracutey, donde 576 de sus 640 habitaciones serán modulares, ahorrando seis meses en la construcción. La periodista Abdiel Bermúdez comentó: “Así son las cosas, como si hubiera algo oculto entre el cielo y la tierra... Vergonzoso, una vez más”.
Ingenieros como Yulieta Hernández Díaz proponen repurponer la planta para ayudar a las víctimas, ya que está en la zona afectada. “La isla tiene la recuperación en sus manos... No hay necesidad de importar. No hay necesidad de esperar. Hay necesidad de decidir”, escribió en Facebook. El diseñador William Sosa sugirió el proyecto “Raíz Viva” para módulos de vivienda al 10% del costo de una habitación de hotel, pero fue arrestado por “desobediencia” tras publicarlo.
A pesar de la caída del 25% en turistas en la primera mitad de 2025 (981.856 visitantes), el gobierno prioriza hoteles vacíos y culpa al embargo de EE.UU. por las dificultades en la asistencia a las víctimas.