La Superintendencia Financiera de Colombia autorizó el 24 de noviembre de 2025 la integración entre Davivienda y Scotiabank, lo que impulsa movimientos accionarios y financieros en ambas entidades. Scotiabank reorganizó su estructura de propiedad, mientras Davivienda Group firmó un crédito por US$500 millones con Bank of Nova Scotia. Estos pasos preparan la unificación de operaciones en Colombia, Panamá y Costa Rica.
El 24 de noviembre de 2025, la Superintendencia Financiera de Colombia aprobó la integración de Scotiabank y Davivienda, acercando la materialización de una propuesta para fortalecer el mercado regional. Inmediatamente, Scotiabank anunció cambios en su estructura accionaria del Grupo Mercantil Colpatria. Vendedores como Mercantil Colpatria (22,4%), Vice Business Colombia (17,7%), Acciones y Valores Nuevo Milenio (2,08%) y Banderato Colombia (1,6%) transfirieron un total de 43,87% de las acciones. Los compradores fueron Multiacciones, que adquirió 38,8% y alcanzó 94,8% en total, y Scotia Colombia Holdings con 5%. El beneficiario real es The Bank of Nova Scotia, que ahora controla indirectamente 99,88% del capital. El precio por acción fue de $31,26.
Juan Pablo Vieira, CEO de JP Tactical Trading, explicó que estos procesos buscan control y reorganización para una propiedad concentrada. "Se limpia la estructura accionaria", afirmó. Agregó que el 5% de Scotia Colombia Holdings sirve para presencia en la junta directiva, votos clave y cumplimiento regulatorio. Esta reorganización coincide con la aprobación de integración, simplificando aspectos operativos y contables.
Javier Suárez, CEO de Davivienda Group, señaló: "Davivienda Group es la holding que enmarca los negocios de Davivienda y es el vehículo para recibir las operaciones de Scotiabank en Colombia, Panamá y Costa Rica". La asamblea de accionistas aprobó estos cambios con 99,88% de votos favorables, y seis miembros de la junta directiva renunciaron el mismo día.
El 25 de noviembre, Davivienda Group firmó un contrato de crédito con Bank of Nova Scotia por US$500 millones, donde actúa como garante y codeudor junto a subsidiarias en Colombia y Centroamérica. El fondo se destinará a capital de trabajo y propósitos corporativos generales, con un plazo máximo de dos años desde el primer desembolso. Los intereses se basan en la tasa Term Sofr a tres meses más un margen acordado, y la amortización ocurrirá al final del plazo.