El grupo DDoS Aisuru ha lanzado lo que se informa como el mayor ataque de denegación de servicio distribuido registrado, alcanzando 29.7 terabits por segundo. Esto supera los benchmarks anteriores en escala e intensidad. El incidente resalta las amenazas continuas en ciberseguridad.
El 4 de diciembre de 2025, surgieron informes de ciberseguridad que detallan un masivo ataque DDoS orquestado por el grupo conocido como Aisuru. Según TechRadar, este asalto alcanzó un pico de 29.7 Tbps, eclipsando el récord anterior para tales ataques. Aisuru, que anteriormente ha estado en titulares por operaciones similares, parece haber escalado significativamente sus tácticas.
La magnitud del ataque subraya la sofisticación evolutiva de las amenazas cibernéticas, donde los grupos aprovechan vastas botnets para abrumar objetivos. Aunque los detalles específicos sobre las víctimas o métodos exactos permanecen sin revelar en la cobertura inicial, la escala sola señala una nueva era de posible disrupción para la infraestructura en línea. Los expertos pueden considerar esto como una demostración de capacidad más que un golpe dirigido, pero genera alarmas para las defensas digitales globales.
No se registraron respuestas inmediatas de las autoridades, aunque la publicidad del evento podría impulsar monitoreo y estrategias de mitigación mejoradas entre proveedores de servicios.