A pesar del fuerte apoyo de políticos y líderes empresariales, los suecos votaron en contra del euro en 2003. El tema ha estado políticamente inactivo desde entonces, pero recientemente Moderaterna, Kristdemokraterna y Centerpartiet han propuesto una nueva investigación. El economista Lars Calmfors ve ahora argumentos más fuertes para unirse.
En el referéndum de 2003, los votantes suecos rechazaron adoptar el euro, a pesar del respaldo de partidos como los Socialdemócratas y Moderaterna, así como de líderes como Göran Persson, Carl Bildt y Anna Lindh. La élite empresarial también apoyó el cambio, pero el resultado fue un no rotundo. Desde entonces, el tema ha permanecido políticamente inactivo, con solo los Liberales abogando consistentemente por ello sin éxito significativo.
Ahora hay indicios de un posible cambio. Moderaterna, Kristdemokraterna y Centerpartiet han pedido recientemente una nueva investigación sobre el euro. El destacado economista Lars Calmfors, antes escéptico, cree ahora que los argumentos para que Suecia se una se han fortalecido en los últimos años.
La escéptica opinión pública persiste en Suecia. Revertir la decisión anterior requeriría otro referéndum. La cuestión del euro podría resurgir, aunque no está claro si la opinión pública cambiará.