Yasin Ayari celebró su gol con Suecia contra Túnez con una posición de oración durante el partido inaugural del Mundial. El gesto ha provocado un debate sobre la identidad y el islam en Suecia.
Cuando Yasin Ayari marcó para Suecia en el partido del Mundial contra Túnez, se arrodilló en posición de oración. El gesto desató un debate en las páginas de opinión y en las redes sociales, con críticas dirigidas a la retórica de los Demócratas de Suecia sobre el islam.
El experto en el Mundial de SVT, Behrang Safari, destacó el papel unificador del fútbol. "Lo que hace el fútbol es todo lo que los políticos nunca logran, que es unir y juntar a la gente", afirmó.
El teólogo Joel Halldorf describió el gesto como un símbolo de un "islam azul y amarillo" en una publicación en redes sociales y en un texto en Expressen. Lo relacionó con el hecho de que la selección nacional refleja a la sociedad sueca.
Jimmie Åkesson calificó las críticas al SD como "absurdas" y dijo que la fe es principalmente un asunto privado en Suecia. Saba Gebrewold, residente en Estocolmo, expresó su orgullo por la acción de Ayari en Instagram.