Médico y esposa detenidos en Cachemira por radicalizar a jóvenes

Las autoridades en Jammu y Cachemira han detenido a un médico y a su esposa por presuntamente abusar de sus posiciones para radicalizar a jóvenes y reclutar para grupos terroristas. La unidad de Contrainteligencia de Cachemira realizó búsquedas en tres distritos como parte de una represión contra abusadores de redes sociales vinculados a manipuladores transfronterizos. No se han realizado arrestos formales todavía.

En un nuevo caso presentado por el ala de contrainteligencia de la Policía de Jammu y Cachemira, un médico y su esposa del sur de Cachemira están bajo investigación por su presunto rol en el reclutamiento de individuos para las filas terroristas. La Contrainteligencia de Cachemira (CIK) llevó a cabo búsquedas coordinadas el martes en los distritos de Srinagar, Kulgam y Anantnag, armados con órdenes judiciales de un tribunal designado bajo la Ley NIA.

Estas operaciones forman parte de un esfuerzo continuo para dirigirse a 'abusadores' de redes sociales que colaboran con manipuladores a través de la frontera para promover agendas terroristas, secesionistas y separatistas, según declaraciones policiales. La pareja fue detenida durante las redadas por presuntamente glorificar a terroristas y participar en actividades de radicalización destinadas al reclutamiento terrorista. Fuentes policiales señalaron que no ha habido arrestos formales hasta ahora.

Al aprovechar su estatus profesional y posición social, los individuos supuestamente utilizaron redes sociales para diseminar desinformación, incitar a la violencia y perturbar el orden público. El médico, un empleado gubernamental, fue acusado de actividades ilegales en línea y de abusar de su posición oficial de maneras perjudiciales para el orden público y la seguridad nacional. Su esposa estuvo involucrada en radicalizar a mujeres locales a través de interacciones en línea y fuera de línea, impulsando narrativas divisivas e influenciando a grupos vulnerables bajo la apariencia de interacciones comunitarias. Se está investigando sus vínculos con la organización prohibida Dukhtaran-e-Milat.

Los equipos de CIK recuperaron cinco teléfonos móviles, cinco tarjetas SIM, una tableta y otras evidencias digitales y documentales relevantes para el caso. 'Esta dimensión del caso resalta una tendencia preocupante de explotación de roles sociales y fachadas profesionales para avanzar agendas disruptivas', declararon funcionarios de CIK.

El incidente subraya los esfuerzos para contrarrestar la radicalización en línea en la región, donde figuras profesionales son presuntamente utilizadas para promover objetivos disruptivos.

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