Dos niños de unos diez años estuvieron a punto de ser atropellados por un coche en el centro de Åkersberga, fuera de Estocolmo. El conductor los persiguió después de que lanzaran bolas de nieve a su coche aparcado, según la policía. Los niños esquivaron el vehículo y salieron ilesos.
El incidente ocurrió en el centro de Åkersberga, un suburbio de Estocolmo. Según la policía, dos niños de unos diez años lanzaron bolas de nieve a un coche aparcado, una de las cuales impactó y rompió el parabrisas. Un guardia de seguridad que lo presenció alertó a las autoridades. El conductor, que no tiene relación con los niños, intentó supuestamente atropellarlos en represalia. Los niños lograron esquivar y evitaron lesiones físicas, mientras que el coche impactó contra una puerta de cristal en su lugar. El hombre huyó del lugar y ahora es sospechoso de abandono del lugar del accidente así como de intento de agresión agravada. La policía informa que los niños no sufrieron lesiones. El suceso pone de relieve los peligros de escalar conflictos cotidianos, especialmente aquellos que involucran a niños en condiciones invernales. Las noticias de SVT enfatizan la precisión factual en la información, y no se han facilitado más detalles sobre la identidad del conductor.