A dieciséis meses de la elección presidencial, Edouard Philippe, candidato declarado de Horizons, busca posicionarse como la opción natural para la derecha y el centro, descartando primarias. Amplía su ruptura con Emmanuel Macron al urgir un voto anticipado. Esta postura subraya una ruptura consolidada desde su salida de Matignon en 2020.
El 7 de octubre, tras el colapso del primer gobierno Lecornu, Edouard Philippe apareció en RTL a las 8:15 de la mañana, a pesar de su aversión por las franjas matutinas. Los periodistas observaron su nerviosismo: tropezó con las palabras, jugueteó con el micrófono, antes de sugerir que Emmanuel Macron «se honraría» organizando «una elección presidencial anticipada, lo que significa que se va inmediatamente después de la aprobación del presupuesto». Se repitió varias veces, pareciendo confuso, y aclaró que no «pide su dimisión», sino que urge al presidente a acelerar su salida.
Esta declaración pone de manifiesto una ruptura pública con Macron, confirmada desde la salida forzada de Philippe de Matignon el 3 de julio de 2020. Candidato declarado desde hace un año, enfrenta una erosión en las encuestas durante meses y busca distanciarse de un presidente debilitado rechazado por los franceses. Días después en France 2, declaró: «No le debo nada, él vino a buscarme», enfatizando su autonomía.
A pesar de las crecientes dudas sobre su candidatura, Philippe sigue posicionándose como la opción natural para la derecha y el centro, rechazando primarias. Esta estrategia busca consolidar su apoyo en un panorama político dividido.