Egipto abrió el martes la 24ª Reunión de las Partes de la Convención de Barcelona en El Cairo, reuniendo a ministros y representantes de 21 países mediterráneos para proteger el mar de la contaminación. La ministra de Desarrollo Local y ministra interina de Medio Ambiente, Manal Awad, afirmó que acoger el evento muestra confianza en el rol de Egipto. Pidió acelerar la transición hacia una economía azul sostenible ante los desafíos climáticos.
La reunión, conocida como COP24, congregó a ministros y representantes de 21 países mediterráneos, junto con organizaciones regionales e internacionales, para fortalecer la prevención de la contaminación en el mar Mediterráneo. La ministra de Desarrollo Local y ministra interina de Medio Ambiente, Manal Awad, señaló que acoger la reunión refleja "una profunda confianza en el rol activo de Egipto" y su dedicación perdurable a la preservación marina y costera.
Awad destacó el lugar pivotal del Mediterráneo en el progreso económico, social y ambiental de Egipto, con más de 3.000 km de costa a lo largo del Mediterráneo y el mar Rojo que impulsan sectores como la pesca, el turismo, el transporte marítimo y campos emergentes de energía azul. Insistió en que la gestión sostenible de los recursos costeros es ahora una necesidad estratégica a medida que crecen los efectos climáticos.
Egipto ha integrado la protección marina en su Estrategia Nacional de Clima 2050 y Estrategia de Biodiversidad 2030, avanzando hacia un modelo de economía azul sostenible integrada. Respaldado por el Banco Mundial, el país está desarrollando su primer plan nacional de economía azul para guiar inversiones verdes en ecoturismo, pesca sostenible, energías marinas renovables, transporte marítimo de bajo carbono y enfoques basados en la naturaleza.
"Vemos la economía azul no solo como un concepto ambiental, sino como un nuevo modelo de desarrollo capaz de crear empleos, impulsar la seguridad alimentaria y proteger la biodiversidad marina", comentó Awad. La conferencia aprobará medidas clave, como la Estrategia Mediterránea revisada para el Desarrollo Sostenible 2026-2035 y un nuevo marco regional de adaptación al clima.
El presidente saliente de la COP23, Mitja Bricelj de Eslovenia, elogió los preparativos de Egipto y enfatizó la colaboración continua en el 50º aniversario de la Convención de Barcelona. Tatiana Hema, coordinadora del Plan de Acción para el Mediterráneo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, alertó sobre la rápida degradación de la región, desde la contaminación hasta la pérdida de biodiversidad, y esperó que los resultados de la COP24 "tracen un camino hacia costas más limpias y un futuro mediterráneo más sostenible".
Alberto Pacheco Capella, jefe de la Unidad de Mares Regionales de la UNEP, describió el momento como crucial, instando a políticas impulsadas por la ciencia y una gobernanza mejorada dentro y fuera de las fronteras nacionales. Bajo el lema "Economía Azul Sostenible para un Mediterráneo Resiliente y Saludable", la COP24 continúa en El Cairo hasta el 5 de diciembre, con los delegados revisando la Declaración Ministerial de El Cairo propuesta por Egipto.