El Ministerio de Exteriores de Egipto ha descrito 2025 como un año excepcional para su diplomacia, marcado por una serie de victorias electorales de alto perfil en organismos de las Naciones Unidas, encabezadas por un histórico triunfo en la dirección de la UNESCO. Estos éxitos reflejan el creciente prestigio internacional del país y el impulso estratégico del presidente Abdel Fattah al-Sisi para fortalecer el papel de El Cairo en la toma de decisiones globales.
El Ministerio de Exteriores de Egipto anunció el jueves un "año excepcional" para la diplomacia egipcia, señalando una ristra de destacados triunfos electorales en organismos de las Naciones Unidas. Liderando estos logros está la elección de Khaled El-Anany como director general de la UNESCO, el primer egipcio y árabe en el cargo, que obtuvo 55 de 57 votos en el Consejo Ejecutivo —el margen más amplio en la historia de la organización— y que coincide con el aniversario de la victoria de Egipto en la Guerra de Octubre. Egipto también aseguró un asiento en el Consejo Ejecutivo de la UNESCO para el período 2025-2029.
El ministerio afirmó: "Esta victoria excepcional encarna la gran confianza en la eficiencia del liderazgo egipcio y la posición única que Egipto ocupa en el escenario internacional en materia de patrimonio mundial."
Egipto amplió su influencia en los sectores de derechos humanos y transporte, ganando un escaño en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para 2026-2028 con 173 votos en la Asamblea General. El ministerio lo atribuyó al reconocimiento internacional del "enfoque reformista" de Egipto, particularmente la implementación de su Estrategia Nacional de Derechos Humanos y la modernización de su sistema judicial.
En los ámbitos marítimo y aeronáutico, Egipto obtuvo la membresía en el Consejo de la Organización Marítima Internacional (OMI) para 2026-2027, con 132 votos, destacando el papel del Canal de Suez como arteria vital global. También consiguió un asiento en el Consejo de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) para 2025-2028.
El impulso diplomático llegó a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), donde la diplomática egipcia Mina Rizk, de 38 años, fue elegida presidenta independiente del Consejo de la FAO —la primera egipcia y la más joven desde la fundación de la agencia en 1945.
Bajo el liderazgo de Badr Abdelatty, el ministerio afirmó que continuará aprovechando estas posiciones para defender los intereses egipcios, árabes y africanos, especialmente los de las naciones en desarrollo del Sur Global.