Mohamed Farid, ministro de Inversión y Comercio Exterior de Egipto, declaró que el país está trabajando para permitir que los fondos de pensiones checos inviertan en el mercado local como parte de los esfuerzos para profundizar los lazos económicos con la República Checa. Las declaraciones se produjeron durante una reunión ampliada con el embajador checo en El Cairo, Ivan Jukl, y el consejero comercial, Ondřej Kočí.
La reunión se centró en el avance de los vínculos de inversión, las asociaciones comerciales y la localización de tecnología avanzada. Farid enfatizó la prioridad de Egipto de atraer "inversiones cualitativas" que permitan pasar de los modelos de suministro tradicionales a la localización de industrias avanzadas. Destacó el uso potencial de las tecnologías de drones checas para levantamientos geológicos en el Alto Egipto, el Sinaí y el Desierto Oriental.
"A través de estas asociaciones, nuestro objetivo es profundizar la fabricación local y mejorar la utilización eficiente de los recursos minerales", afirmó Farid, señalando los incentivos para atraer inversiones checas, incluidos fondos de pensiones como el BPI Fund. Mencionó los preparativos para la próxima reunión del comité económico conjunto en Praga con el fin de convertir las discusiones en proyectos concretos.
Jukl declaró que la cooperación bilateral va más allá de la transferencia de tecnología para localizar la fabricación, construir una base tecnológica sostenible y desarrollar las capacidades egipcias. Citó un exitoso proyecto checo de 100 millones de dólares en la ciudad de Sadat, cuya producción se exporta actualmente en un 60% y se planea llegar al 100%. Tiene previsto organizar una visita de alto nivel de líderes empresariales checos.
Ambas partes acordaron formar un grupo de trabajo técnico conjunto para mantener conversaciones intensivas antes de la reunión de Praga.